Es incuestionable: la inmersión en el universo digital no resulta tan cómoda a empresas como a millenials. Mientras las generaciones más jóvenes crecen con las redes sociales y asimilan las últimas tecnologías en tiempo real, la mayoría de las compañías se resisten a digitalizar sus procesos, entender la valía de Internet para sus negocios y aceptar que los canales sociales no son un juego, sino un medio de comunicación de importancia vital.

Como antes lo fue la publicidad tradicional o los eventos, hoy toda empresa que aspire a seguir con vida y crecer necesita su representación (justa y medida) en social media. Mientras dan sus primeros pasos, podemos identificar multitud de puntos mejorables en el proceso.

8 errores que tu empresa no debe cometer

Hoy, repasamos los 8 errores más comunes de las empresas en redes sociales y proponemos tips sencillos para enmendarlos. Toma nota:

1. No tener un plan, ni una estrategia, ni siquiera, una idea aproximada de qué hemos venido a hacer aquí. Esta no es una moda transitoria, amigos, si no una nueva era de comunicación, promoción y relación con nuestros clientes.

Por eso, elige el canal en el que estará tu marca con conciencia y en consonancia con los objetivos que necesitas alcanzar. Para empezar, repasemos las soluciones que las 10 principales redes ofrecen a tu negocio.

2. Pensar que es gratis. Esta es una idea tan peligrosa, como extendida. La gestión profesional de las redes sociales de una entidad tiene un coste (en tiempo y en talento), como lo tiene la producción, la atención al cliente, los suministros de tu oficina o lo tendría una valla publicitaria.

Encargar el mantenimiento de tus canales a tu cuñado/sobrino/vecino, a un aficionado o al recepcionista es tan arriesgado como contratar a un pirómano como bombero.

3. Usar un perfil personal para uso comercial. Por suerte, cada red social incorpora opciones distintas para uno y otro caso. Si no lo haces así, no tendrás acceso a muchas funcionalidades que resultan muy interesantes a empresas.

Por otro lado, el efecto es muy poco profesional y corres el riesgo de que la plataforma penalice o bloquee tu perfil por uso indebido. ¡Y con razón!

4. Construir Roma en un día. Como todo lo que vale la pena, consolidar una identidad en el entorno online exige tiempo, paciencia, constancia y método. Estas últimas son las claves del éxito. Ni los beneficios llueven del cielo, ni el “de vez en cuando” da frutos.

El ritmo de nuestras publicaciones vendrá fijado por la estrategia marcada y sólo siguiéndola podemos aspirar a alcanzar nuestras metas.

5. El autobombo. La función de las RRSS es divulgativa y, por supuesto, dinamizadora. Los usuarios acuden a ellas para mantenerse informados, para descubrir nuevos artículos o servicios y para hacerse con beneficios extra. Esos son los campos que debemos explotar: mostrar qué hacemos bien y cómo lo hacemos. Escuchar a nuestra audiencia y a la competencia y ofrecer lo mejor de nosotros mismos.

Bombardear a los posibles clientes con mensajes tipo “compra” o “compra aquí y ahora”, sólo te harán merecedor de la categoría de SPAM!

6. No interactuar. Al hilo del último punto, debemos poner el foco en un aspecto primordial: las redes sociales se han convertido en el medio de atención al público predilecto por multitud de usuarios. De manera que, tal y como ocurre en tu tienda/negocio, has de atender sus dudas, sus peticiones y quejas con la mayor inmediatez y cuidando los detalles. No olvides que miles de ojos leen tus aportaciones, Internet es un espacio libre y transparente, domínalo a tu favor.

7. No medir los resultados. Esta NO-regla va de la mano de la primera. Al identificar los objetivos que nos proponemos alcanzar, podremos definir los pasos que nos lleven a ellos, nuestra estrategia. Saber si lo estamos haciendo bien, si lo invertido es rentable o urge cambiar de plan dependerá de los datos que las analíticas arrojen.

La evaluación de nuestras acciones es tan importante como la variedad y creatividad de nuestro contenido.

8. Centrar tus esfuerzos en sumar fans. Muy lejos de lo que puedas creer, en redes sociales, como en la vida misma, la calidad supera a la cantidad. De nada sirve reunir seguidores (reales o ficticios) si estos no están interesados en tu actividad.

La lección es simple, los followers no pagan facturas.

 

Sentirte cómodo en social media es cuestión de tiempo y actitud. Ante la duda, consulta a un profesional y confía en su experiencia y formación el desarrollo de tus canales. La fórmula esencial no tiene pérdida: Planificación + Método + Análisis.

Recuerda, las redes sociales brindan infinidad de oportunidades a tu negocio y en Aparte Solutions #SomosTusManos sacándoles todo el partido.