El email es la vía de comunicación preferida por los españoles (45,4%), también, cuando de temas personales se trata. Lo es, incluso, por encima de WhatsApp (31,19%), pese a que el nuestro es el país de Europa en el que más usa. Curioso, ¿no?

Siendo así, por qué no sacar provecho a esta ventana directa a nuestros clientes. El email marketing es una de las técnicas más populares del Marketing Digital, porque ofrece multitud de ventajas frente a otras técnicas y tasas de retorno extraordinarias.

Su papel es crucial dentro del proceso denominado Lead Nurturing, por el cual se trabaja por afianzar los lazos con los clientes, informándolos, manteniendo su interés o educándolos. En definitiva,  acompañándolos hasta la compra, nuestra meta.

Antes de iniciar una acción de email marketing debemos tener claros tres puntos:

A cuáles de nuestros contactos vamos a dirigirnos. Qué tienen en común, en qué momento del embudo de conversión o proceso de compra se encuentran.

Una de las bazas principales del email marketing es el carácter súper personalizado del mensaje, acorde a su destinatario/s. No se trata de comenzar un email con el nombre de pila del receptor, no. El email marketing nos exige ir más allá, conocer nuestra audiencia, sus gustos y lo que necesita saber para mantenerse en contacto con la marca.

 

El objetivo de nuestra acción: reunir suscriptores, acercar al proceso de compra a usuarios que se han interesado por productos o servicios como los nuestros, premiar a los clientes habituales. En función del punto en que se encuentre la audiencia, emitiremos un mensaje u otro.

– Diseñar al detalle la acción. No cabe lugar a la improvisación en el email marketing. Cada email enviado es una bala gastada. Así que es momento de armarnos de empatía, ponernos en el lugar de ese posible cliente y crear pensando en él. El contenido debe dar en el clavo, ser interesante, llamar a la acción de manera clara. No pierdas de vista que tu mensaje supondrá una interrupción, ¿será tan bueno como para prestarle atención o irá directo a la carpeta de SPAM?

Llegados a este punto, ya hemos reunido 3 ingredientes clave para tu campaña de email marketing. Sin embargo, estos, no aseguran el éxito de tu acción.

Antes de lanzar el primer turno de emails, has debido reunir una base de datos nutrida, actualizada y completa. Saber el nombre y correo electrónico de ese cliente no siempre es suficiente. Una herramienta muy favorable para haceros con los datos más interesantes de la audiencia es el formulario.

Por ejemplo, en una landing page, es decir, aquella página web en la que aterrizamos al clickear en un anuncio o post en redes sociales, siguiendo reclamos como descuentos, promociones o contenido gratuito. El truco está en requerir información de contacto a cambio de tales beneficios. No se trata de un engaño, si no de una pequeña contraprestación.

Una vez articulada la estrategia, definidos los objetivos y públicos y lanzados los emails, es el tiempo de medir. La analítica es un derecho y deber de las empresas 2.0, además, las herramientas como MailChimp  o Acumbamail lo ponen muy fácil, ofreciendo completos informes sobre la vida de las campañas. Tomar nota de las bajas que se producen entre los suscriptores o de la medida en que estos crecen, es fundamental, así como saber cuántos abren tus emails o cuántos clickean en las llamadas a la acción.

Esta información nos permitirá corregir y mejorar estrategias, para hacer campañas más eficientes.

Y tú, ¿cómo conectas con tu target? ¿Mimas cada posible cliente? ¿Por qué vías y con qué resultado?

Recuerda, si quieres dar un empujón a la relación con tus clientes, en Aparte Solutions #SomosTusManos sacando todo el rendimiento a tus canales de comunicación.